Descubre la boda de Laila y Andrea en el Castillo de Santa Pola:
preparativos, ceremonia emotiva, pasillo de arroz con varitas de Harry Potter y banquete en Varadero.
Reportaje natural y lleno de emoción.
Un café que lo empezó todo
Hay bodas que arrancan mucho antes del “sí, quiero”. La de Laila y Andrea empezó el día que nos tomamos un café. Me contaron su idea: una boda humilde, muy hecha por ellas, con detalles cuidados y un toque temático precioso. Yo, por dentro, crucé los dedos para ser el fotógrafo que la contara… y por suerte, me eligieron.
Casa de Laila: nervios bonitos y miradas que lo dicen todo
La boda comenzó en casa de Laila. Ella decía que no estaba nerviosa… pero esos nervios de los buenos se notan en los pequeños gestos. Lo tenía todo preparado tal y como habíamos hablado y el ambiente fluyó perfecto.
Allí se vistieron también su hermano y su pareja, y sus padres. Cuando llegó la maquilladora, el proceso dejó imágenes súper especiales. Y si hay una escena que se me quedó grabada, fue la mirada de su madre, de esas que cuentan una historia entera sin decir nada.
Casa de Andrea: natural, alegre y muy espontánea 😄
Después me fui a casa de Andrea, en la que va a ser su casa. Allí esperaba su familia y muchas amigas. Y todo fue tal cual es ella: natural, divertido, con risas y momentos espontáneos de los que no se preparan… pero salen de verdad.
Cuando estuvo lista, hicimos las fotos más “protocolarias” (familia, amigas y retratos clave) y pusimos rumbo al siguiente destino.
Ceremonia en el Baluarte del Castillo de Santa Pola
El lugar elegido fue el Castillo de Santa Pola, concretamente el baluarte. Un sitio mágico para casarse, con una energía especial.
En la entrada habían puesto un cartel recordando a familiares que ya no están, pero que querían sentir presentes. Un detalle sencillo y muy emotivo.
La ceremonia fue preciosa: emoción, nervios a flor de piel y miradas que lo dicen todo. Nervios de los buenos, de los que te aprietan el pecho y te sacan una sonrisa a la vez.
Pasillo de arroz con varitas de Harry Potter: momentazo
Al terminar, llegó el primer gran guiño temático: pasillo de arroz con varitas de Harry Potter.
Un auténtico momentazo. De esos segundos que pasan volando, pero en fotos se quedan para siempre.
Y justo después, otro de los momentos más esperados por todos: felicitar a las novias. Abrazos, emoción y esa sensación de “ya está… ahora sí”.
Banquete en Varadero (Santa Pola): una boda 100% Harry Potter
Nos fuimos al Restaurante Varadero, y allí la magia continuaba. Estaba todo ambientado en Harry Potter: cada mesa era una casa, había retos y detalles por todas partes. Se notaba que se lo curraron una barbaridad.
Y lo mejor: no pararon. Ellas no estuvieron sentadas ni cinco minutos. Cuando una boda está hecha a medida, se nota en eso: en el disfrute real.
El baile: “no confío mucho”… y sale genial
Después de la comida, el postre y toda la celebración, llegó el baile. Laila no confiaba mucho en cómo iba a salir… pero se dejó llevar por Andrea y fue precioso.
La canción elegida fue “Bailando Bachata”, y con ese cierre termina el reportaje… aunque en realidad solo empieza su historia.
Un libro largo con tantas partes como Harry Potter
Esta boda fue el inicio de un libro larguísimo, con capítulos por escribir y con tanta magia como la que se respiró ese día.
Laila y Andrea: que seáis muy felices. ✨
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